5€ de descuento en tu primera compra !Apúntate ahora!

intolerancias a la lactosa ejemplo vaso de leche

Descubre las cuatro principales intolerancias alimentarias y cuáles son sus síntomas

12 minutos 190 views

Las intolerancias alimentarias son reacciones anómalas que se producen en el cuerpo humano por el consumo de determinados alimentos. Algunos alimentos no se digieren bien, no se metabolizan o se asimilan adecuadamente por nuestro organismo. Se calcula que el 30 % de la población española sufre alguna intolerancia de este tipo. 

Aquí desvelamos las posibles causas de esto, los síntomas que permiten detectarlo y las cuatro principales intolerancias, las más comunes que existen.

New Call-to-action

Intolerancias, alergias y alimentos agresores: ¿cómo diferenciarlos?

Antes de profundizar en esa materia, conviene aclarar primero que no debemos confundir una intolerancia con una alergia. Algunos síntomas pueden generar dudas, al ser los mismos. Pero hay diferencias y la más clara es que ser intolerante a algún alimento afecta al metabolismo, mientras que ser alérgico implica directamente al sistema inmunitario. 

Además, una reacción alérgica puede originar también inflamación y aparece al instante. En cambio, la intolerancia se prolonga más en el tiempo, al darse en el aparato digestivo. Por otro lado, tenemos que añadir otra diferenciación relativa a las alergias e intolerancias; nos referimos a los denominados alimentos ‘agresores’. Estos son los que alteran los niveles de glucosa e insulina en sangre después de consumirlos. 

Suponen un problema porque tienden a aumentar dichas sustancias en cantidades superiores a las necesarias. Es decir, aportan un exceso que se acumula en forma de grasa, provocando inflamación y adicción. Puedes saber qué comida te genera este incremento, midiendo tu nivel de azúcar en sangre después de consumirla. 

intolerancias al gluten señal de alerta

Causas de las intolerancias alimentarias

Existen causas no específicas porque desconocemos el origen que provoca las intolerancias y sus reacciones. Pero, sí se sabe que es de tipo metabólico, es decir, que no tenemos la enzima necesaria para la digestión completa de un alimento concreto. La sensibilidad a determinados aditivos alimentarios (como los sulfitos) igualmente puede desencadenarlas.

También los problemas digestivos influyen y, a largo plazo, favorecen que aparezca una intolerancia. Por ejemplo, si seguimos una dieta poco saludable, rica en ultraprocesados o productos grasientos, que cuesta más digerir. O si se padece el síndrome del colon irritable, una afección crónica que causa calambres y estreñimiento. 

En esta misma línea, diversas enfermedades, desde las del tubo digestivo hasta las de la vía biliar y del páncreas, pueden generar malas digestiones. Un cuerpo colonizado por una alta cantidad del hongo candida albicans desarrolla intolerancias con el tiempo. Por último, también pueden influir algunos factores psicológicos como el estrés o la ansiedad

¿Qué síntomas da una intolerancia?

  • Digestión incompleta de alimentos, como ya hemos explicado. Provoca una sensación de hinchazón o de tener el estómago lleno después de comer.
  • Alteración de la flora intestinal (o disbiosis), que se produce al romperse el equilibrio entre las bacterias beneficiosas y no beneficiosas. La consecuencia es un inadecuado desempeño de su función, que dificulta la absorción de nutrientes.
  • Diarrea, provocada precisamente también por esa permeabilidad intestinal alterada. 
  • Gases, otro síntoma de una mala digestión. 
  • Náuseas.
  • Retortijones.
  • Otros síntomas de tipo respiratorios (asma), físicos (fatiga), neurológicos (dolor de cabeza o vértigo) o dermatológicos (urticaria o acné). 
intolerancias test laboratorio muestra de sangre

¿Qué tipos de intolerancias hay?

Hay cuatro intolerancias alimentarias que son las más comunes o frecuentes, a pesar de que existan otras menos conocidas:

Lactosa 

Una de las más conocidas. Puede ser primaria, secundaria, congénita o de desarrollo. Ser intolerante a la lactosa tiene su origen principal en un tipo de azúcar que está en la leche y otros derivados lácteos

Aparece cuando tenemos la enzima llamada lactasa en muy bajas cantidades. Por lo que nuestro cuerpo no puede digerir como debe el nutriente, que se queda en el colon. 

Gluten

También llamada celiaquía, la padecen personas cuyo organismo no puede asimilar esta proteína. Se encuentra en el trigo, el centeno, la cebada, la espelta y la avena de forma natural, por lo que los alimentos producidos con ellos quedan prohibidos. 

Esta intolerancia puede provocar otros síntomas como anemia, dolor articular, pérdida de densidad ósea e incluso úlceras en la boca. Debemos recordar que cada vez existen más productos con la etiqueta «sin gluten», para los intolerantes. 

Fructosa 

Un carbohidrato simple que está en el azúcar natural de las frutas (de ahí su nombre) y otros alimentos. Las intolerancias a la fructosa obligan a limitar o evitar por completo su consumo. 

Porque la proteína encargada de transportarla, en el proceso digestivo, no funciona correctamente. Entonces pasa al colon, donde las bacterias intestinales la fermentan. Esto genera molestias en forma de los síntomas ya comentados anteriormente.

Sorbitol 

Por último, el sorbitol también puede estar presente en determinadas frutas como la manzana, la pera, el albaricoque o las fresas. Al igual que en la coliflor o los champiñones. Pero, por otro lado, se añade como edulcorante artificial a otros tantos alimentos. Normalmente con la etiqueta de E-420. 

Nos hemos acostumbrado a que algunos alimentos nos provoquen algunos síntomas leves en nuestro día a día: acidez, gases, pesadez…Sucede tanto, que incluso lo hemos normalizado. Una alimentación adecuada para nosotros, no debería provocar efectos secundarios tras su ingesta. Ponte manos a la obra en descubrir qué alimentos necesita tu cuerpo y tolera correctamente. Evita las dietas generalizadas, ya que cada organismo es diferente. Escucha atentamente a tu cuerpo, ¡te dará toda la información que necesitas!

New Call-to-action

Deja un comentario

No hay comentarios

​ ​