5€ de descuento en tu primera compra !Apúntate ahora!

Qué es la fatiga muscular

Fatiga muscular: combátela de manera natural

14 minutos 451 views
New Call-to-action

En ocasiones, las rutinas de ejercicio físico provocan algunos problemas que pueden comprometer el bienestar. Uno de ellos es la fatiga muscular. Suele aparecer después de un ejercicio intenso y se debe al agotamiento extremo de las fibras musculares

A pesar de que es algo muy común, estamos seguros de que te resulta algo muy molesto. Por eso, queremos ayudarte a prevenirla de manera natural. En este artículo, además, analizamos las causas de la fatiga muscular, sus síntomas y cómo tratarla.

fátiga muscular

Qué es la fatiga muscular 

La fatiga muscular es algo más que sentir cansancio. Se suele describir con frases como «las fuerzas fallan». Se trata de una sensación de pesadez en los músculos y un aumento del ritmo cardiaco y respiratorio que puede terminar en un episodio de falta de coordinación y, en los peores casos, en una situación de estrés o ansiedad aguda.

La aparición de la fatiga muscular está relacionada con el límite motor de cada persona y depende de diferentes aspectos (edad, estado físico, alimentación, genética…). Llamamos límite motor a la cantidad de ejercicio al que podemos someter a los músculos antes de que aparezca el cansancio muscular. Sería algo así como el tope de intensidad física que una persona puede soportar y varía según la edad y el resto de aspectos ya mencionados.

Es incluso probable que cada deportista pueda alcanzar diferentes límites motores según el nivel de entrenamiento que alcance. Por todo ello, es importante atender a la programación de los entrenamientos que hagas y adaptarlos a tu límite motor para evitar lesiones en el futuro.

La fatiga muscular aparece cuando se reducen los niveles de calcio necesarios para contraer y relajar los músculos. También puede aparecer por una acumulación de ácido láctico o deficiencia de glucógeno. Otro factor determinante es la hidratación.

Cuando se acumula ácido láctico en el organismo o hay una deficiencia de glucógeno, sientes que falta energía e, incluso, puedes llegar a tener que detener el entrenamiento. Puede que notes calambres, sensación de ardor muscular, mareos o náuseas

El músculo activo necesita oxígeno y glucógeno para nutrirse. Conforme aumentamos la exigencia del ejercicio, más aumenta la demanda de estos nutrientes. Así, tus músculos incrementarán la producción de ácido láctico provocando la acidosis metabólica. Si el esfuerzo continúa aumentando, el glucógeno se sustituye con proteína y la falta de oxígeno agrava la acidosis. De ahí, la dificultad para contraer y relajar las fibras de la forma adecuada.

La acidosis metabólica está causada por la producción excesiva de ácido láctico, por la pérdida de bicarbonato o por una acumulación de dióxido de carbono en la sangre. Aparecen náuseas, vómitos, fatiga y se respira con más rapidez y profundidad de lo normal.

Síntomas

Es importante tener claro que la fatiga muscular es un mecanismo de defensa del organismo que se activa cuando sometemos el cuerpo a un ejercicio físico de alta intensidad. Este cuadro provoca una serie de síntomas:

  • Cansancio extremo
  • Dolor articular
  • Respiración acelerada
  • Aumento del ritmo cardiaco
  • Falta de fuerza, problemas de coordinación
  • Ansiedad y sensación de incomodidad
  • Agotamiento
  • Sensación de incomodidad y debilidad en general
New Call-to-action

Cuáles son las causas

Para que nuestro organismo desarrolle la acidosis metabólica encargada de la fatiga muscular, deben confluir una serie de factores. El principal es la inhibición de la función motora cuando alcanzamos el límite de tolerancia o exigencia muscular; las causas pueden ser varias:

  • Realizar un esfuerzo muy intenso
  • No recuperar de forma adecuada después de hacer ejercicio.
  • Ejecutar mal los ejercicios de una rutina
  • Una hidratación deficiente
  • Falta o problemas de sueño
  • Una mala alimentación
  • Estancamiento en la rutina de ejercicio
  • Determinadas condiciones médicas como la anemia o diferentes problemas tiroideos

¿Cómo evitar la fatiga muscular? 

Entender cómo se produce la fatiga muscular y a qué se debe te ayuda a evitarla de manera sana y natural

Esta es la clave para mantenerla a raya: preparar nuestro organismo para asegurarnos que las reservas de calcio y glucógeno son suficientes para el desarrollo de nuestra actividad física. 

Por eso, te recomendamos tener unos hábitos de vida saludables como estos:

  • Come de forma saludable. Es imprescindible para realizar cualquier actividad. Si eres deportista activo, además, te conviene saber qué vitaminas y minerales son clave para regenerar el tejido muscular. ¡Búscalas en tu dieta!
  • Hidrátate. Los electrolitos son muy importantes, por lo que debes hidratarte bien en cada entrenamiento, antes, durante y después. Puedes ayudar a compensar la pérdida de minerales con algún complejo multimineral con vitaminas como Orgono Articomplex.
  • Descansa las horas necesarias
  • Planifica los entrenamientos de la forma adecuada para cuidar tus articulaciones y músculos.
  • Adapta la intensidad del ejercicio de forma progresiva.
  • Calienta antes de iniciar el entrenamiento.
  • No sobreentrenes.
  • Estira antes y después de la sesión de ejercicios. Recuerda que, antes de entrenar, se debe estirar justo después de calentar.
  • Recupera de la forma adecuada. Puedes ayudarte de suplementos formulados con silicio orgánico como Orgono Sport Recovery Supplement, especialmente creado para deportistas y muy recomendado en situaciones de estrés y desgaste articular.
  • Si es necesario, busca asesoramiento profesional.
  • Ayuda a tu cuerpo con un suplemento de colágeno. Living Silica Hydrolyzed Collagen Peptides te ayuda a potenciar el colágeno de manera natural.

Cómo tratar la fatiga muscular

Lo más recomendable es seguir las pautas anteriores para evitar que aparezca el cansancio muscular. Sin embargo, todo falla y la fatiga muscular te sobreviene, te conviene tratarla de la forma adecuada. Lo más importante es el descanso, detén el ejercicio y concéntrate en parar para recuperar. Descanso y uan buena suplementación acelerarán el proceso. Toma nota:

  • Descansa, detén el ejercicio o establece suficientes pausas entre las sesiones de entrenamiento.
  • Practica un descanso pasivo con una buena rutina de sueño, masajes, baños… Si optas por masajear las zonas más afectadas, puedes ayudarte de geles específicos con silicio indicados para el desgaste físico como este gel articular para deportistas o este otro gel frío para recuperación muscular.
  • Prueba el descanso activo con ejercicios suaves como los acuáticos o deportes complementarios que te ayuden a expulsar los metabolitos. Busca una rutina de ejercicios que ayude a fortalecer las articulaciones y músculos.
  • Los suplementos de magnesio, colágeno, vitamina D pueden ayudarte a relajar la musculatura. 
  • El silicio es un gran aliado para tu organismo. Manteniendo una buena salud articular, mejorarás la forma física y eso repercutirá en tu rutina de entrenamiento. Por otro lado, los productos formulados con silicio incluyen otros ingredientes como el magnesio y el colágeno que, como hemos visto, son imprescindibles para evitar de forma natural la fatiga muscular. Si quieres tenerlo todo en un solo producto, puedes probar Silicium G7 Original.

Como ves, puedes prevenir la fatiga muscular con unos sencillos hábitos saludables. Recuerda que no es lo mismo sentir cierto cansancio tras el entrenamiento que experimentar fatiga muscular. Si el cansancio te sobrepasa, mejor para y analiza qué puede estar pasando. Solo así evitarás lesiones graves que pueden comprometer tus entrenamientos futuros. Ayuda a tu organismo con un aporte extra de colágeno.

New Call-to-action

Deja un comentario

No hay comentarios

​ ​