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Cómo se hace el masaje miofascial

Masaje miofascial: qué es y para qué sirve

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¿Has oído hablar de la terapia o masaje miofascial? También conocido como liberación miofascial, es una terapia para recuperar y activar la musculatura. Se desarrolla sobre el sistema fascial para eliminar las limitaciones funcionales que pueda tener e influir en la forma de la fascia para actuar sobre el aparato locomotor. 

A pesar de que se requiere la intervención de un fisioterapeuta para realizarlo correctamente, puedes aprender ciertas técnicas que te permitan automasajearte como parte de tu rutina de estiramiento y recuperación después del ejercicio. También puede ser un gran aliado a la hora de recuperarnos de una lesión muscular junto con la suplementación de la dieta. Eso sí, en ese caso, ponte siempre en manos de profesionales.

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Para que puedas aprovechar todos sus beneficios, en este artículo te explicamos en qué consiste el masaje miofascial y cómo puedes aplicarte un automasaje con ayuda de rodillos y pelotas. ¡Sigue leyendo!

¿Qué es la fascia y el sistema fascial?

Antes de explicar qué es el masaje miofascial, debemos conocer el sistema fascial. La fascia es el tejido que envuelve todas las estructuras corporales y las conecta entre ellas. Es un tejido conectivo fibroso que se encuentra justo debajo de la piel y envuelve músculos, huesos, nervios, vasos sanguíneos, órganos y células. Permite que nuestros músculos se muevan libremente y reduce la fricción de dicho movimiento. Ofrece soporte y forma, por lo que interviene en el buen funcionamiento de la biomecánica del cuerpo.

Podemos diferenciar varios tipos de fascia:

  • Muscular: envuelve los músculos, huesos y nervios.
  • Visceral: es la capa más densa de la fascia, la que envuelve los órganos.
  • Vascular: difiere un poco de las otras porque es la que se encarga de rodear los vasos sanguíneos que transportan la sangre. 
  • Subcutánea: es la más superficial y recibe el nombre de hipodermis. Se encarga de conectar la parte más profunda de la piel con los músculos.

El sistema miofascial es un sistema vivo y activo que tiene un papel protagonista en el movimiento y el metabolismo. Sostiene y da forma al cuerpo, pero también es necesario en las funciones biomecánicas: participa en el bombeo de la sangre y la linfa y colabora en la producción de colágeno cuando las heridas cicatrizan. Como está todo relacionado, cualquier tensión en una determinada zona, puede provocar tensión en otra más alejada.

Cómo hacerte el masaje miofascial con un roller foam

¿En qué consiste la terapia miofascial?

Las lesiones en el sistema fascial son frecuentes y pueden estar originadas por una mala higiene postural, movimientos repetitivos, traumatismos, acciones cotidianas… El dolor miofascial se origina en los puntos gatillo —relacionados con las áreas rígidas ancladas dentro del tejido miofascial—. 

Durante la terapia de liberación miofascial, el terapeuta localiza las áreas rígidas mediante una presión manual ligera. Esta presión y ciertos estiramientos aflojan el movimiento restringido, lo que reduce el dolor.

Beneficios del masaje miofascial

  • Reduce la fatiga muscular
  • Previene lesiones
  • Mejora la flexibilidad y el rango articular
  • Ayuda en la recuperación después de un ejercicio intenso
  • Mejora la circulación sanguínea y la presión arterial
  • Deshace los nudos y elimina los puntos gatillo, erradicando así el dolor que producen
  • Libera toxinas
  • Favorece la correcta higiene postural

Cómo aplicarse un masaje miofascial a uno mismo

Para aplicarte tú mismo el masaje miofascial, necesitarás una pequeña ayuda, como la del foam roller o una pelota. Depende del área a masajear, pero, en general, la pelota está indicada para zonas más pequeñas, mientras que el foam roller es para grupos musculares más grandes. No lo utilices para las articulaciones o en los huecos (como el de detrás de las rodillas, axilas, cervicales y zona lumbar).

El foam roller o rodillo está hecho de espuma o foam y tiene forma de cilindro. Algunos rodillos tienen relieves, cuantos más salientes tenga, más profundo será el masaje (pero más incómodo resulta), por lo que conviene empezar con un rodillo liso. Esta herramienta logra ejercer una presión similar a la que realiza el fisioterapeuta con la terapia manual.

Para profundizar en zonas como los glúteos, puedes usar pelotas en el masaje miofascial

Para hacerte el automasaje miofascial, sigue estas pautas:

  • Masajea los grupos musculares desde el tren inferior al superior, completando movimientos firmes y pausados (no deben ser muy rápidos pero sí se debe ejercer presión contra el roller). 
  • La técnica se basa en presionar el roller y hacerlo girar en el suelo apoyando sobre él la zona a tratar. 
  • Hay que buscar posiciones cómodas e ir probando movimientos. Estos deben ser pausados, debes aplicar los movimientos con lentitud, hacerlo rápido no implica masaje.
  • Es importante encontrar el punto de dolor que se quiere aliviar con el masaje. A la hora de masajear con firmeza, debe notarse cierta molestia o dolor, pero debe ser soportable. 

¿Qué no debes hacer?

  • Sustituir con este masaje la intervención de un profesional. Aunque puedes hacerte tú mismo el masaje, usando un roller foam por ejemplo, lo más recomendable es que te valore un profesional.
  • Aplicar el masaje en caso de facturas, fiebre, o alguna enfermedad.
  • Realizarte el masaje si estás embarazada.

¿Cómo complementar la terapia miofascial?

Puedes mejorar el efecto de este tratamiento con la ayuda de una correcta suplementación. Por ejemplo, para deportistas, recomendamos Pack Sport Complete Recovery, que incluye el suplemento de silicio líquido, cápsulas de magnesio, silicio y vitamina C y un gel a base de silicio concentrado para aplicar externamente. 

Además de tomar los suplementos formulados a base de silicio orgánico, puedes utilizar el gel para incrementar la eficacia del automasaje:

Dado que se recomienda aplicarlo entre 2 y 4 veces al día, una de ellas puede ser antes del masaje miofascial. Para ello, se aplica una fina capa y se masajea con suavidad. Puede aprovecharse la aplicación de la crema para encontrar los puntos gatillo, es decir, aquellas zonas en las que se siente dolor. Para una mejor eficacia, se puede envolver la zona con film plástico. Una vez cubierta, iniciar el automasaje.

Los beneficios que aporta gracias a su efecto descongestionante son:

  • Ayuda a relajar la sobrecarga en tendones y articulaciones.
  • Mejora la fuerza, resistencia y elasticidad.
  • Estimula la producción de colágeno de forma natural.

Como ves, este tipo de masaje puede ayudarte en la recuperación después de un ejercicio intenso o en caso de estar rehabilitándote después de una lesión. Recuerda que siempre es necesario que un profesional te indique los movimientos y los supervise para corregir cualquier desviación. Una vez aprendida la técnica, puedes reproducirla en casa cuando lo necesites.

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