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Para qué sirve un exfoliante y cómo aplicarlo

Para qué sirve un exfoliante y cómo aplicarlo

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¿Sabes para qué sirve un exfoliante? La exfoliación es uno de los componentes clave para una rutina de cuidado adecuada, cuando se eligen fórmulas a base de ingredientes naturales. Además de suavizar la textura de la piel, eliminar el exceso de células muertas ayuda a minimizar los signos de pigmentación y promueve la elasticidad de los tejidos epidérmicos.

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Para qué sirve un exfoliante

Hay muchos beneficios que ofrecen la mejor respuesta a la pregunta “¿para qué sirve un exfoliante?”. Objetivos cumplidos como:

  1. Una piel más brillante.
  2. Tacto más suave.
  3. Epidermis sin imperfecciones, que absorberá mejor los productos nutritivos que se apliquen después.

Estas son solo algunos ejemplos de la promesa que este tipo de productos entrega a sus usuarias.

Cómo se usa un exfoliante y qué tipos hay

Las células de la piel «muertas», si bien son necesarias, pueden volverse problemáticas cuando se acumulan unas sobre otras a medida que la renovación de las células de la piel comienza a disminuir, con la edad y los factores ambientales.

Por lo general, nuestra piel se exfoliaría sola cada 4 semanas, pero a medida que envejecemos, ese proceso se ralentiza produciéndose solo cada 40 o 50 días. Sin la exfoliación, los tipos de piel más grasa pueden aparecer menos vitales y con más puntos negros, y en los tipos de piel más secos y sensibles, la piel puede verse deslucida y opaca. Por eso, hace falta encontrar un equilibrio: exfoliar con moderación y sin exagerar.

Consejos de aplicación del exfoliante

Para qué sirve un exfoliante

Hay diferentes tipos de exfoliación que funcionarán de distintas maneras. Puede exfoliarse físicamente la piel frotando la piel muerta o puede usarse un peeling químico para lograr el mismo efecto. La forma de proceder en cada caso es:

  • Al usar un exfoliante físico: primero hace falta humedecer la piel con agua, después se aplica el producto exfoliante con un masaje suave con movimientos circulares. Tras la aplicación y el masaje, se aclara con agua tibia y se seca con un tejido natural sin frotar.
  • Al usar un exfoliante químico: es preciso partir de una zona limpia y seca. Cuando la piel reúne estas condiciones, se puede aplicar el peeling químico, dejando actuar durante no más de 10 minutos. A continuación, se aclara y seca la zona con pequeños toques. Ante la duda, conviene seguir las instrucciones del fabricante, en caso de no ser una fórmula casera.

Siempre que se trate de métodos caseros, pueden emplearse con una frecuencia semanal; algo muy diferente a lo que se considera aconsejable en relación con tratamientos de exfoliación profesional, donde habría que dejar entre un par de semanas y un par de meses de tiempo antes de repetir.

Recomendaciones para después de la exfoliación

Evitar una nueva exfoliación en un horizonte temporal próximo (al menos 5 días o una semana en el caso del pling físico y mínimo de dos a cuatro semanas tras el químico) es la regla de oro a seguir tras someterse a un tratamiento de este tipo. Hace falta dar tiempo a la piel para que se recupere. Igual de importante es evitar exponerse al sol sin la debida protección.

Otra recomendación a tener en cuenta es prestar atención a la selección de productos para la higiene y cuidado. Si sabes para qué sirve un exfoliante y el efecto que consigue, te darás cuenta que es más importante que nunca evitar los químicos y centrarse en formulaciones a base de ingredientes naturales.

¿Dónde es bueno exfoliarse?

Una de las zonas donde más se acusan el paso de los años y la falta de homogeneidad de la piel es en el rostro. Los peeling faciales son muy comunes y se extienden a zonas próximas, como cuello y escote. También en el resto del cuerpo es aconsejable exfoliar, para lograr una mayor suavidad y tersura, además de aumentar la efectividad de los productos de cuidado que se empleen, como cremas hidratantes o anticelulíticas, por ejemplo.

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Tipos de exfoliante: físicos y químicos

Los exfoliantes físicos son, generalmente, composiciones granuladas o tratamientos en los que se emplean cepillos que eliminan la piel muerta con su acción mecánica.

Si bien la mayoría de los tipos de piel pueden usar exfoliantes físicos, son más adecuados para una piel resistente con poros abiertos, daño solar y arrugas. Las perlas de jojoba son suaves con bordes redondeados y funcionan bien en una piel sensible, mientras que los cristales de piedra pómez funcionarán mejor para alguien que necesita una exfoliación más fuerte para tal vez tratar las líneas profundas o el daño solar.

La exfoliación física también se puede realizar como parte de un tratamiento profesional. La microdermoabrasión y el epi blading son tratamientos que eliminan las células muertas de la piel a un nivel más profundo.

Pese a su efectividad, este tipo de peelings no son los mejores para pieles secas y grasas. Tienden a ser demasiado agresivos para los tipos de piel más seca y pueden alterar la protección de la barrera de la piel, que se compone de sebo. Además, para los tipos de piel más grasos, tiende a agravar el problema de la oleosidad. Las personas con tonos de piel más oscuros deben tener cuidado, ya que los exfoliantes físicos pueden irritar y provocar problemas de hiperpigmentación.

Para qué sirve un exfoliante

Los exfoliantes químicos existen en diversas formas, aunque son muy comunes los basados en ácidos de frutas y los que se componen de enzimas.

Las enzimas aportan un brillo temporal como resultado del proceso, pero para obtener beneficios a largo plazo, los ácidos de frutas son más efectivos, aunque solo se recomiendan a pieles que no sean sensible a sus componentes.

Otra desventaja que tienen las exfoliaciones con enzimas es que, para el acné activo, nuevamente, los ácidos de frutas son mucho mejores, ya que ayudan a tratar la causa y prevenir los brotes. Las bacterias son un factor clave en el desarrollo del acné, y los ácidos de las frutas ayudan a que el PH de la piel sea más ácido, lo que afecta al ecosistema de las bacterias, reduciendo su presencia.

Las enzimas no provocan ese efecto, aunque pueden ser la mejor opción al alcance de las personas con tonos de piel más oscuros, ya que los ácidos de frutas son demasiado fuertes y pueden fomentar problemas de pigmentación.

Mejores prácticas (do’s y don’ts) para el uso de exfoliantes

Buenas prácticas que te conviene adoptar:

  • El mejor momento del día para realizar una exfoliación es por la noche. Al elegir la última hora antes de acostarse le da tiempo a la piel a empezar a recuperarse y estar mejor preparada para la exposición al sol.
  • Siempre hay que usar protector solar, cualquiera que sea el tipo de exfoliación utilizada. Aunque es algo que conviene tener en cuenta durante todo el año, no debe olvidarse que tras un tratamiento de este tipo la piel está aún más sensible.

Malos hábitos a evitar:

  • No conviene exfoliar la piel todos los días, porque eso la puede adelgazar y hacerla más susceptible al daño. El objetivo es mantener la piel gruesa, tersa y elástica y por ello conviene espaciar los peelings.
  • Es importante evitar exfoliar la piel alrededor de los ojos. Es un área delicada y se corre el riesgo de ser demasiado duros, lo que crearía arrugas más profundas y problemas de pigmentación. En esa zona, la limpieza normal con un paño de tejidos naturales o una almohadilla de algodón y el posterior secado con una toalla es suficiente exfoliación, como mucho podría aceptarse el uso de retinoides suaves.

¿Cuál es el secreto de las personas que tienen una piel increíble?

Ahora que ya sabes para qué sirve un exfoliante solo te queda conocer que, para potenciar sus beneficios conviene poner el foco en ejercicio, dieta y hábitos. El deporte frecuente, para activar la circulación sanguínea; una dieta equilibrada donde no falten verduras, frutos secos y nutrientes de calidad, lo que incluye la ingesta de suplementos, como G7 Beauty (potente antioxidante gracias al silicio y capaz de ralentizar el proceso de envejecimiento celular); y rutinas de higiene y limpieza constantes te ayudarán a alcanzar el objetivo de lograr una piel saludable, resplandeciente y rejuvenecida.

Por último, no te olvides de mirar la etiqueta para seleccionar productos naturales, como Crema Rosa Mosqueta y Silicium Serum & Elixir que aportarán nutrición extra, más la hidratación que tu piel necesita para mantenerse luminosa y reducir arrugas y líneas de expresión.

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