Las 6 vitaminas y minerales que más ayudan a regenerar tejido muscular

Hoy en día es bien sabido que a la hora de entrenar hay que realizar un calentamiento previo y un enfriamiento posterior para evitar molestias. Sin embargo, en ocasiones esto no es suficiente y surgen distintos dolores. ¿Por qué? Quizás no estés aportando en tu dieta las vitaminas y minerales necesarios para regenerar el tejido muscular.

Imagínate. Es como si a tu coche le echaras kilómetros y kilómetros pero nunca le cambiases el aceite o le revisases la presión de los neumáticos. ¿Qué ocurriría? Que te terminaría dando un susto cuando menos te lo esperases.

Lo mismo sucede con tus músculos. Necesitan ese mantenimiento con una adecuada nutrición para funcionar a pleno rendimiento sin complicaciones.

¿Por qué es importante regenerar el tejido muscular?

Que realizar actividad física es una de las mayores fuentes de salud lo sabemos todos. Pero esto conlleva un desgaste muscular que puede producir diferentes síntomas si no se toman precauciones.

Las agujetas es lo más habitual. Cualquier deportista las ha sufrido en algún momento de su vida. 

Se consideran un “dolor sano”, al igual que esa congestión o picazón que se siente cuando estás haciendo las últimas repeticiones de un ejercicio.

Esto ya de por sí es incómodo, pero el verdadero problema son los “dolores malos” que aparecen al excederse: sobrecargas, calambres, tendinitis, contracturas, lesiones, daños en articulaciones, síndrome de sobreentrenamiento, etc.

Te suenan, ¿verdad?

Para impedir estas molestias es esencial entrenar correctamente, respetar los descansos, y seguir una buena alimentación que incluya los micronutrientes básicos para regenerar el tejido muscular.

¿Cuáles son las 6 vitaminas y minerales clave para regenerar el tejido muscular?

En general se conoce la importancia de aportar suficiente proteína en la comida para favorecer la regeneración de fibras musculares.

Lo que no se considera tanto es que hay una serie de vitaminas y minerales que igualmente son imprescindibles para contrarrestar el desgaste físico.

Calcio

El calcio no solo se encarga de mantener los huesos y articulaciones, sino que también participa en la contracción del músculo.

Es por ello que su deficiencia suele provocar debilidad, pinchazos y espasmos.

Potasio

Al igual que el anterior, el potasio contribuye al correcto desempeño muscular, y su ingesta previene los calambres y la fatiga.

Además hay que tener en cuenta que este mineral se pierde con el sudor junto a otros electrolitos. Es fundamental consumirlo en cantidades adecuadas para evitar que haya niveles bajos en sangre.

Vitamina D

El déficit de vitamina D se asocia con agotamiento y dolor de músculos, mientras que su consumo está relacionado con un mayor rendimiento físico en términos de fuerza.

Vitamina C

Una de las causas de las temidas agujetas es el estrés oxidativo derivado de la actividad muscular intensa.

La vitamina C es un poderoso antioxidante, por lo que puede ayudar a contrarrestar la acumulación de radicales libres y mejorar la recuperación post-entreno.

Silicio

El silicio, como la vitamina C, interviene en la creación de colágeno y elastina, constituyentes esenciales del tejido conectivo que sostiene y protege diferentes estructuras del cuerpo.

Por tanto, es un elemento clave para regenerar el tejido muscular y aliviar la sobrecarga.

Magnesio

El magnesio ha demostrado ser capaz de estimular la reparación de la musculatura y de reducir las molestias provocadas por los entrenamientos. 

Así mismo, incrementa la síntesis de proteínas, lo que favorece la recuperación e incluso el desarrollo muscular.

¿Dónde se pueden encontrar?

Respuesta sencilla: en la alimentación

Llevar una dieta sana y equilibrada es la principal gasolina que requieren nuestros músculos para su funcionamiento. No te olvides de estos alimentos:

  • Lácteos. Son conocidos por su contenido en calcio, mineral que también puedes conseguir de las sardinas o las almejas.
  • Plátanos. Seguro que sabes qué aportan: ¡potasio! Aunque hay otras fuentes casi mejores, como los pistachos, el aguacate o la soja.
  • Pescados grasos como el salmón o el atún, que vienen cargados de vitamina D. Recuerda que tomar el sol es la mayor vía de obtención de este micronutriente.
  • Kiwis, pimiento rojo dulce, naranjas y brócoli. Tienen una gran cantidad de vitamina C.
  • Cereales integrales, como la avena, y otros alimentos con silicio.
  • Espinacas, almendras, nueces y legumbres. Son ricas en magnesio.

Para exigentes: en la suplementación natural

Existen multitud de complementos que permiten darle un empujoncito a la reparación de la musculatura cuando no basta con la alimentación.

No obstante, es importante fijarse en su composición, ya que a veces “se cuelan” ingredientes que no tienen ninguna efectividad.

Dos ejemplos de suplementos naturales que sí que pueden serte de gran utilidad son:

  • Silicium G7 Activ+. Contiene silicio orgánico, magnesio y vitamina C, contribuyendo a reforzar músculos, huesos y articulaciones.
  • Orgono Articomplex. Es una fórmula más completa pensada para acelerar al máximo la recuperación. Además de los anteriores, presenta vitamina D y otros 7 minerales. Una pasada.

Sea como sea, debes asegurar el aporte de estos micronutrientes para regenerar el tejido muscular con eficacia e impedir esos “dolores malos” de los que hablábamos antes. ¡Cuida tu maquinaria!

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